Naturaleza y descanso – Hospedajes en Quindío, Eje cafetero, Colombia

El paisaje cafetero entre verdes guaduales es un deleite para el alma.

La guadua es una variedad del bambú reconocida como materia básica para la construcción de bahareque que los primeros pobladores aprovecharon para la construcción de quioscos, para realizar toda clase de mejoras, trinchos, conducción de agua desde los ríos, elaboración de utensilios de cocina, herramientas de trabajo y desarrollando el conocimiento de su capacidad de resistencia, pues por su rápido crecimiento que se consideraba excepcional ya que en poco tiempo se regeneraba, se lograba su permanente utilización sin modificar el paisaje.

La geografía de montaña, donde más tarde se cultivaría el café, encontró en sus rondas de ríos y quebradas este maravilloso material que enmarca el territorio, permite el control de vendavales y contienen laderas; sus raíces se extienden como una red de comunicaciones generando una fuerte malla que amarra tierras sueltas en terreno plano y en ladera, lo cual puede servir en muchos casos para evitar deslizamientos y catástrofes pero en otros dificulta el ejercicio de la agricultura que nos colocó en el universo económico por el café, así como por el turismo.

Cacao: Sembrando bonanza y calidad en el Quindío

«el cacao había venido desde Cúcuta, y para molerlo se habían observado todas las reglas del arte, tan descuidadas hoy por nuestras cocineras … / … Para hacer chocolate no se habían olvidado tampoco las prescripciones de los sabios. El agua había hervido una vez cuando se le echaba las pastillas; y después de esto, se le dejaba hervir 2 veces más dejando que la pastilla se desbaratara suavemente.