Recorridos cafeteros

28 febrero, 2019

JULIO 18-18
DEL CULTIVO A LA TAZA
UNA EXPERIENCIA RESERVADA PARA AMANTES DEL CAFÉ
Por Alberto de la Espriella.-
Una cosa es disfrutar el tal vez indescriptible aroma de un café especial mirando el cafetal de lejos… y otra muy distinta el adentrarse y vivir un encuentro íntimo con el cultivo y ser confidente de los mil y un secretos que encierra ‘la taza de café más exquisita que ser humano haya sido capaz de beber jamás’ y la que de pronto, justo en este momento, usted saborea con deleite. O al menos la desea.
Una cosa es poder paladear un buen ‘café de origen’ y otra muy distinta es tener el privilegio de saber dónde, cómo y quién da vida a cada una de las variedades de aquellos granos excelsos y especiales que están apasionando al mundo, tal como desde siglos los viñedos europeos y ahora los suramericanos, han cultivado también millones de cultores del vino, que viven la experiencia de visitarles.
Todo aquello que logra la perfección en los cafés especiales y también de aquellos tipos Premium y gourmet, se descubre paso a paso en el recorrido por los cultivos bajo la guardia permanente de guaduales de todos los tiempos que se erigen como gigantes protectores del sembrado, donde crece el ‘Caturra’ o florece el ‘Castillo’, a sol y a sombra de cedros o de aguacates, de cerezos o de naranjos; de yarumos o de limoneros en algunos lotes, o bajo la calma de amplios platanales, zapotes y plantas silvestres en otros.
Allí, en aquellas bucólicas alturas, el vuelo de mariposas alucinantes y no se sabe de cuántas especies de aves de todos los colores imaginables, van y vienen desde las quebradas y hasta los arbustos a buscar su complemento entre el néctar y los aromas de flores inimaginadas; gardenias, orquídeas y azucenas silvestres meciéndose alegres al pie de los guayacanes o el garbo y belleza única de los Sanjuaquines, perfuman y trasmiten todos en diversas formas a los cafetos, sus notas cítricas, maderadas o frutales, – según el caso -, que la mágica naturaleza obra en su absorción por aquellos granos de excitante rojo.
El saber, el vivir y el experimentar con los 5 sentidos la sobrecogedora e imponderable inmersión en el cultivo del café Arábigo, sus variedades y selecciones, es lo que todos aquellos amantes del café podrán vivir plenamente en los recorridos guiados por verdaderos conocedores que ofrecen algunas fincas del Eje Cafetero que tienen calidad certificada.
Desde las fases de siembra, la recolección manual del grano – cultura ancestral –, pasando por el beneficio y sus misterios; la estación de secado tradicional en unos y tecnificado en otros, la exigente selección grano a grano, los trucos de ‘la tostión’, hasta el instante de tener ante los ojos y entre los dedos la delicia del fruto seleccionado y procesado con místicas de artesanos para luego participar activamente en una cata orientada por especialistas. Es una experiencia total, sensitiva y sensorial para descubrir el sabor, – en cuerpo y alma –, del café que va con su personalidad.
Conocimiento, cultura e inspiración en todos los niveles
Dado que la pasión por el café colombiano viene en franco crecimiento, en el Eje Cafetero se han implementado planes puntuales de turismo experiencial, diseñados para satisfacer las diferentes expectativas, disponibilidades y grados de interés de quienes llegan atraídos por el tema.
Por ejemplo para aquellos verdaderos estudiosos, – los “cafeólogos” si se nos permite el término -, que son personas sensibles a las energías creadoras de la “Pacha mama”, la Hacienda Combia sería el lugar perfecto para una experiencia 100% ecológica a través de un encuentro íntimo en el que experimentarán una simbiosis con los cafetales, desde su primigenia, su artesanía y su entorno, complementado con la cata de un arte hecho café y así conocer de cerca la creación de la variedad ‘Macondo’ y de su marca Inspiración.
Para conocedores, exigentes y sofisticados, está la Terraza Café San Alberto, un exclusivo templo para hacerle culto al café: investigación, experimentación, ciencia y tecnología, para producir su exclusivo y premiado café de quíntuple selección, en un cultivo inspirado en los viñedos de Bordeaux, pero que funciona como tal a 1.600 m. en la alta montaña quindiana.
Allí los visitantes, además de un recorrido sorprendente por la plantación y las diferentes estancias del cultivo, disfrutan un verdadero paseo de conocimiento y belleza por senderos de flora y fauna sin par, terminando con el “Bautizo Cafetero” al estilo francés en la emblemática terraza, mientras disfrutan una vista espectacular de la zona.
En medio de hermosos cafetales en la hacienda La Mina, con una tradición de más de medio siglo, está la terraza del Café Concorde: un lugar paradisíaco para quienes aman la naturaleza, disfrutan las caminatas ecológicas y sienten esa curiosidad indescriptible por conocer la herencia, las tradiciones y las técnicas artesanales únicas empleadas en el beneficio. Concorde organiza planes para que sus visitantes realicen caminatas complementadas con un exclusivo performance en su gran terraza, en donde, mediante una apetitosa presentación de barismo y cata, encontrarán su taza ideal y se llevarán lindos recuerdos de la muy grata experiencia en este cultivo legendario.
Quienes aprecian el arte del buen vivir, podrán encontrar en Coffee Shop – La tienda de los mecatos –, un recorrido excitante y didáctico complementado con una cata experiencial, que ilustran la búsqueda de la “excelencia en taza”. Conocerán también un procesamiento amigable, exclusivo y único para crear su café calidad “Supremo”, junto con el arte de transformar el café “con placer y con pasión” en productos de repostería y también bebidas, derivados del procesamiento del grano.
Ser campesino por un día será un deseo cumplido en el Coffee Tour La Tata, un programa vivencial donde se recrean todas las actividades propias de una hacienda agrícola, recorrida en el tradicional jeep Willys durante tres horas, interactuando con los cultivos y las tareas propias de su producción: sembrado, cultivo y recolección del café, plátano y banano; cítricos, aguacate, entre otros. Un gran plan, para evocar y reaprender nuestra herencia.
Otra alternativa de conocimiento con diversión y entretenimiento, es la que ofrece Recuca – sigla de Recorrido cultural cafetero –: un recorrido por la finca típica, tan didáctico como divertido; orientado al conocimiento general del cultivo del café y de su proceso, hasta llegar a la taza, pero más que todo a exaltar de forma integral la tradición, los patrones de vida y la cultura de los pueblos cafeteros, en un plan muy adecuado y propicio para vivirlo en familia.

“El café que te apasiona tiene el aroma de tu esencia”
La revista digital española Moka Artigianale.es en uno de sus artículos toca el tema de la espiritualidad del café contando que “…/…se ha tendido a relacionar determinados rasgos específicos de la personalidad del individuo con el consumo de cualquiera de los múltiples tipos de café. Inquieta, despierta, intelectual, creativa, son cualidades típicas asociadas a la gente aficionada al mismo.
Lo sorprendente, en sentido inverso y según varios estudios psicológicos publicados en los últimos años, es comprobar cómo la personalidad condiciona en gran manera las preferencias de la gente sobre los tipos de café que consume”.
Tal vez por esta cuestión ya globalizada en ciertos estilos de vida, y gracias a la oferta de destinos exclusivos en el Eje Cafetero, el grado de interés por conocer integralmente el grano de alta selección que se produce en ‘ediciones limitadas’ y los cafés especiales de origen, se traduce en la visita cada vez más frecuente de amantes del café de talla internacional: intelectuales, estrellas del espectáculo, deportistas, dirigentes y gestores agrícolas; empresarios de comercio exterior, artistas y viajeros investigadores de todas las latitudes, tanto como aquellos amantes aficionados que llegan a esta región para hacer recorridos minuciosos por el corazón de los cafetales en pos de descubrir el tipo de café más dilecto conforme a su personalidad. Y desde luego, para fortalecer con esta memorable experiencia su pasión y su gusto por la bebida estimulante de mayor demanda en el mundo.
Más del 80% de quienes han vivido este privilegio hacen hoy parte del grupo exclusivo y orbital de amantes del café. Amantes seducidos por el contacto emocional con los elementos de la madre naturaleza y con todas y cada una de las energías que interactúan, como en un rito orgánico, para que este edén latinoamericano produzca el grano más fino y selecto transformado en cafés especiales de origen certificado. Cafés cultivados con sapiencia, orgullo y amor en haciendas y fincas 100% sostenibles, cuya fama trasciende las fronteras más lejanas.

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